Una de las primeras tesituras en las que suele encontrarse
el ser humano cuando se zambulle en la vida social es el Saludar
o Presentarse.
Si usted acostumbra a presentar a su esposa diciendo:
"Aquí mi señora"
Seria aconsejable que siguierá las siguientes pautas:
- Soltar la tontería de "Tanto gusto" cuando
le presentan a alguien es un tópico, y las relaciones
interpersonales suelen estar llenas de "topicazos" de este
estilo. Usted debe tener recursos sufucuentes como para
expresar su satisfacción por conocer a un semejante
de una forma más espontanea, natural y creible.
Un simple "encantado de conocerle", pronunciado con voz
alegre, clara y rotunda ya se sitúa por encima de
la media.
- no necesita en este caso ser original en extremo, ni
elaborar frases que dejen "patidifuso" a su interlocutor
como:
"Ha de saber Sra, que me tiemblan las 'canillas' al verme
reflejado por 1ª vez en la inmensa profundidad de sus
pupilas...."
Uno de los usos sociales más extendidos en la historia
de la humanidad es el saludo.
Cuando una persona entra en una habitación en la que
hay varios conocidos sin mirar a nadie y sin observar una conducta
social con la mirada, la palabra o el gesto, tal omisión
es señal inequívoca de agresión y denota
que esa persona está enojada.
Ciertamente, pocas cosas se consideran de peor educación
que omitir el saludo.
Analíticamente considerado, el saludo es un rito social
que se materializa en gestos, miradas y palabras.
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