La evolución de la corbata a lo largo de los años
es notable. Hasta el siglo XVI, los hombres no acostumbraban
a taparse el cuello con ningun tipo de prenda. Más
adelante, a partir de este siglo, se comenzó a lucir
el borde plegado de la vestimenta de lino que cubría
la parte superior del cuerpo, haciéndose este cada
vez más grande y decorativo. Este doble, acabó
sobresaliendo del cuello y doblándose, a la vez que
se almidonó y se convirtió en algo cada vez
más común. Desde ese momento dejó de
comunicar el grado de fortuna del hombre.
Poco
antes del siglo XVII desapareció el almidonado, se
redujeron los pendientes y los puños sueltos y el cuello
se transformó en una pechera sujetada a la camisa.
A finales del siglo XVII, durante la guerra de los cien años
entre Inglaterra y Francia, se abandonó la pechera.
Los mandos del ejército francés tuvieron que
uniformarse con rapidez para luchar en la batalla de Steenkerk
(Steinquerque), por lo que se pusieron un pañuelo en
sus cuellos fijando sus extremos de cualquier manera en los
botones superiores de sus mantos. AEste aspecto se convirtió
en un símbolo de la prisa masculina y a partir de entonces,
toda Europa llevaba una corbata de estilo Steinquerque. Pero
como todas las modas, ésta también pasó
rápidamente a la historia.
En 1815 apareció una corbata que consistía en
un foulard cuadrado de gran tamaño plegado sobre uno
de sus bordes y abotonado por delante. A más largura,
más almidón, por lo que a poco se convierte
en un collar estrangulador. En la corbata Byron, como la llamaban
los dandies, la cabeza parecía situada sobre
un pedestal de yeso, aspecto que impedía al hombre
que la llevaba volver su cabeza sin volver su cuerpo, pero
que le otorgaba un aire de orgullo despiadado e inflexible.
Este tipo de corbata se levó aproximadamente hasta
1850.
Mientras, la camisa también había sufrido sus
cambios y evoluciones. Ahora, poseía un estrecho borde
levantado sobre el que se anudaba una corbata muy fina de
color negro o blanco. Pasado 1850 el corte de los tejidos
oscuros se refinó, sobre todo en las solapas (aplanadas),
que los sastres habían aprendido a realizar. Este estilo
llegó a EEUU poco después de 1860, y permitía
al hombre de la calle vestir como todo un caballero inglés.
La corbata no era obligatoria y se podía optar por
el foulard o la pajaArita. Y así fue evolucionando
hasta la primera guerra mundial, volviéndose los trajes
mas elegantes y conquistando cada día la corbata a
más adeptos.Además, la corbata daba muchas pistas
sobre su dueño, (las rayaduras del regimiento, los
colores de la estirpe, etc) |