Paul Reboux, en su libro "L'art d'ecrire des lettres d'amour"
nos dice:
"Escribir no consiste en trasladar al papel una simple sucesión
de ideas; el verdadero mérito está en saber evocar en los demás
aquellas sensaciones previamente experimentadas por uno mismo,
ya sea ante el mundo que nos rodea o ante este otro mundo interior
que rige nuestro pensamiento.
Escribir es sugerir, trazar una imagen, animarla, darle colorido
y movimiento, imprimirle un divino soplo de vida."
Las 3 claves en todo escrito son:
- Claridad
- Concisión
- Sencillez
En general, las cartas no han de ser demasiado largas. Lo esencial
es que se escriba la idea correctamente, aunque sea en pocas
lineas.
Si nos extendemos mucho, las cartas se convierten en aburridas.
Para expresar pocas ideas, no es necesario escribir 6 hojas.
Otra cosa sería que escribiésemos a alguien a quien hace mucho
tiempo que no le comunicamos nada, con lo que la carta, aunque
fuera larga, estaría llena de contenido e ideas.
Por otro lado, escribir una carta no debe convertirse en un
acto solemne, no estamos escribiendo un testamento ni un acta
notarial.
La naturalidad y la espontaneidad son perfectas, a no ser que
se trate de una carta de estado o de cualquier asunto alejado
de la amistad y la familia.
Hay ser sencillos. Para decir que 'llueve', no es necesario
escribir 'las cataratas del cielo se han desencadenado' o 'el
cielo está llorando en esta triste tarde gris', por ejemplo.
Escribir no es llenar la carta de ornamentos, consiste en sencillez,
simplicidad y un estilo personal y directo (sin darle vueltas
a las cosas). |