Las postdatas y observaciones al
margen deberían evitarse en lo posible, pues pueden tomarse
por signos de negligencia o desorden del remitente.
Ciertas opiniones no admiten su utilización en las cartas
comerciales u oficiales, pues para su redacción es imprescindible
la concentración y el orden en las ideas, a fin de no
olvidar el menor detalle. Por el contrario, admiten que en las
cartas particulares pueden incluir una larga postdata, llegando
a reservar sus frases más sublimes para las postdatas
o las anotaciones al margen.
Mi consejo es evitar la inclusión de estas notas, evitaremos
así dar esa imagen desordenada comentada anteriormente.
Finalmente, a menos que utilicéis sobres con membretes impresos,
no dejéis de consignar vuestro nombre y dirección en el 'remite',
sobre todo si vuestra firma es poco legible, también es necesario
para el caso que la carta no llegue al destinatario. |