Saber elegir la bebida que conviene tomar con cada
plato pedido es siempre señal de que se tiene mundología.
- En un restaurante de categoría, se considera una plancha
solicitar antes de comer que sirvan unas copas de licor de alta
graduación, porque al beberlas se perderá paladar
y no se saborearán los gustos de los exquisitos alimentos
que se van a sacar poco después.
- Por una causa parecida, el vino dulce disminuye el apetito
cuando se toma delante de la comida.
- La elección del vino su efectuará una vez que
se ha elegido la comida.
- Una muestra de cortesía por parte del anfitrión
es preguntar al invitado (si lo hay) cual es su preferencia
y pedir entonces la clase y marca indicadas por éste.
- Si no estás familiarizado con la carta de vinos, llamaremos
al camarero o "maitre" para que recomiende uno entre
los vinos que ofrece la casa.
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