Veamos, primero, que significado tiene este vocablo.
Según el diccionario de la Lengua Española,
Precedencia (del verbo preceder, derivado a su vez del latín
'preacedere' = ir delante o por delante) es:
"Preeminencia o preferencia en el
lugar y asiento.
Primacía, superioridad..." |
Esta definición nos dirige ya hacia su precisa significación
en el área del protocolo en general y en la específica
del protocolo de las mesas.
Pero antes, reflexionemos brevemente sobre la naturaleza
y el sentido del término protocolo, pues la precedencia
constituye su parte más esencial, de tal modo que sin
la previa precedencia el protocolo no es posible.
Para comenzar, podemos definir el protocolo, como el arte
de la determinación y el establecimiento de las formas
más idóneas para la eficaz ejecución
de toda actividad humana, sociable, oficial y relevante.
Vemos, pues, que los carácteres definitorios de esta
actividad son:
- Su sociabilidad ha
de ser realizada en la sociedad humana, con la acción
y la participación de dos o más personas.
- Su oficialidad ha
de ser una actividad oficial, es decir, que sea consecuencia
de la acción del estado, en cualquiera de sus ámbitos
o niveles. Ha de llevarse a cabo, por tanto, en el seno
de la estructura del estado.
- Su relevancia ha de
ser importante, pues una actividad humana, que teniendo
los dos carácteres anteriores no alcance un mínimo
nivel de relevancia, no puede ser objeto del protocolo.
Como la acción objeto del protocolo ha de ser realizada
por, o con, la participación de dos o más personas,
ello exige el establecimiento de un orden en las mismas, previo
a la actividad que vayan a desarrollar, para que ésta
sea eficaz, es decir, implica la previa determinación
de su precedencia.
En consecuencia, y desde la óptica del protocolo,
podemos definir ya la Precedencia como:
| "El previo establecimiento de un
orden entre las personas que realizan o participan en
una actividad que afecta al protocolo, en función
de su preeminencia, primacía, rango, nivel o
relevancia, en el seno de la estructura y de la sociedad
misma, que integran el estado, para obtener la máxima
eficacia de la mencionada actividad" |
En esta definición aparecen ya las dos interpretaciones
que pueden darse de la Precedencia:
- En sentido estricto:
la ordenación de las personas, en virtud de su nivel
o rango oficial, estableciendo por norma legal, tradición
o uso.
- En sentido amplio:
la ordenación de las personas, en virtud de su importancia
real en la sociedad, soporte del estado.
A diferencia del primer tipo de precedencia, claro y preciso,
el segundo no lo es. Sin embargo, siempre, y más aún
en el tema de las mesas, por las razones que a continuación
expondremos, es esencial tenerlo en cuenta.
Hemos dicho que el objeto del protocolo y de la previa precedencia
es la eficacia de las actividades, actos o ceremonias humanas
antes descritos.
Pero para obtener esta eficacia, es necesaria la razonable
y precisa ordenación de los sujetos. Es decir, que
los objetos estén en su sitio.
Si estas personas tienen su sitio predeterminado en una
relación oficial, no hay problema. Sí lo hay
cuando la persona, por su importancia, aún teniendo
un sitio relevante en la sociedad, este sitio no está
incluido en una lista de precedencias.
Dicho de otro modo: existen dos colectivos de personalidades:
- Las que tienen su
sitio establecido en una relación oficial u oficiosa.
- Las que, siendo importantes,
no lo tienen.
Pues bien, cuando las personas de estos dos colectivos coinciden
en la ejecución de una actividad, ¿Qué
se hace?
Muy sencillo: aplicar el denominado "peinado" o "interpolación"
de las personas, con su integración en una precedencia
única, aunque procedan de diferentes colectivos.
La misma solución cuando se trata de personas que,
aun teniendo todas una precedencia definida, pertenecen a
dos o más grupos de naturaleza distinta, con precedencias
diferentes (por ejemplo: autoridades civiles y militares,
o autoridades civiles, militares y eclesiásticas),
y estos grupos no tienen como tales, en el acto en cuestión,
un lugar propio, separado y determinado.