En las grandes comidas de gala o en los banquetes, las mesas pueden
ser de distintos tipos.
Las mesa rectángular es sumamente útil para comidas
de gala y banquetes de gran magnitud, al permitir un mejor aprovechamiento
del espacio.
En especial, su estética y eficacia es mejor, pues
goza esta fórmula de una particular belleza, cuando
el entorno y los adornos son adecuados, siendo polivalente,
es decir, apta para diversos objetivos, desde la gran y formal
comida de gala al ágape con discursos de una convención.
Sólo posee el pequeño inconveniente de una mayor
complejidad en su estructura y en la ordenación y ubicación
de sus comensales.
Este sistema consta de:
- Una mesa presidencial (presidencia + comensales de mayor
rango) que:
- Si está situada en un lado del salón-comedor
ha de ser rectangular.
- Si está situada en el centro del salón-comedor
ha de ser redonda.
- Una serie de mesas redondas o rectangulares para sentar
a los comensales, ubicadas enfrente de la mesa presidencial,
si ésta es rectangular, o alrededor de la misma,
si es redonda.
Mesa Imperial:
La mesa imperial es de dimensiones muy amplias. Aunque no existe
un número mínimo de comensales, o al menos los expertos
no se ponen de acuerdo sobre el mismo, lo cierto es que podríamos
pensar en ella a partir de los cincuenta comensales.
Se llama así a la mesa única rectangular u ovalada.
Ventajas:
- Permite las dos presidencias clásicas, situadas
una enfrente de la otra, pues por su extensión y
especial naturaleza sólo admite presidencias a la
francesa.
- Permite asimismo una clara y facil ordenación y
ubicación de los comensales.
Inconvenientes:
- Su gran tamaño.
- La necesidad de un comedor de amplias dimensiones.
Por estas características este tipo de mesa es excepcional.
En general sólo existe en los viejos palacios o en ciertas
instituciones del Estado.
Por ejemplo, la mesa del Comedor de Gala del Palacio Real de
Madrid, puede sentar un máximo de 140 comensales. Inaugurada
en 1879, para el banquete de gala en el matrimonio del Rey Don
Alfonso XII con Doña María Cristina de Habsburgo
Lorena, esta mesa es, quizá, una de las mayores entre
las de su género existentes los palacios europeos.
|