Se conserva también en nuestros días la tradición
de que la novia porte un pequeño ramo de flores en sus
manos. Estas han de elegirse de modo que armonicen con el vestido,
motivo por el cual se suele recurrir a las flores blancas y amarillas.
En tiempos pasados, el ramo de la novia debía ser forzosamente
de flor de azahar, que representaba la pureza y la inocencia.
Hoy se considera suficiente con que sea de flores blancas (lirios,
gardenias, rosas blancas, calias,...).
La entrega del ramo tiene lugar en casa de la novia, generalmente
es un amigo o hermano del novio quien lo entrega. En algunas comunidades
autónomas, junto con este acto, el caballero que le entrega
el ramo a la novia, le canta una canción o le recita un
poema.
Luego, tras finalizar el banquete, la novia entrega el ramo a
sus hermanas o familiares más cercanos, con el significado
de que sea la siguiente en casarse. No se suele lanzar como estamos
acostumbrados a verlo en las peliculas, aunque no niego que la
gente lo haga.
|