A continuación, los esposos salen de la Iglesia caminando lentamente mientras suena de
nuevo la marcha nupcial, en este caso la mas brillante y alegre del "SUEÑO DE UNA NOCHE
DE VERANO" escrita por Felix Mendelssohn en 1826.
Para la SALIDA DEL TEMPLO, el NOVIO ofrece su brazo izquierdo
a la NOVIA, comenzando ambos a caminar por el pasillo hacia
la salida, sonriendo a los reunidos - pero SIN saludarles
con la mano y SIN hablarles -. En el caso mas usual de que
sean los padrinos, siguen a los recién casados el padre
de la novia, dando el brazo a la madre del novio, y el padre
del novio dando el brazo a la madre de la novia. Hasta que
finalice el desfile de salida LOS INVITADOS NO deben abandonar
la iglesia y, en su momento, lo correcto es que lo hagan por
los pasillos laterales y no por el central.
Tras la inevitable lluvia de arroz a la salida del templo y después de recibir las
felicitaciones de los presentes, los recien casados se dirigirán a su coche y serán
los primeros en abandonar el lugar.
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