Los regalos se entregan con discrepción, sin darles
excesiva importancia: Es de mal efecto alagar un regalo
propio.
Los chinos mencionan su precio, en nuestras latitudes
no es correcto.
Si mandamos un regalo por correo, debemos insertar en el
una tarjeta. Los regalos nunca son anónimos.
Ya he dicho que el envoltorio cobra vital importancia.
|