Los romanos, al llegar estas fiestas, felicitaban a sus amigos
y familiares intercambiándose:
- Ramas de olivo.
- Dulces de miel.
- Monedas de oro.
Eran las fiestas del Dios Jano, dedicadas al culto de la amistad.
Con el paso de los siglos, estas celebridades
se cristianizaron y el intercambio de pruebas de amistad se
convirtió en Reparto de Regalos y de las Tarjetas
de Felicitación.
Las primeras tarjetas de Navidad datan del
siglo XV, coincidiendo con la aparición de la imprenta.
A principios del siglo XIX (1843), Sir
Henry Cole hizo imprimir unos cientos de miles; Cole
era un londinense muy emprendedor que popularizó una
costumbre que se ha convertido en ley. El conde imprimió
en todas las postales "Merry Christmas and Happy New
Year".
Se puede decir que estas postales tienen:
Parte Positiva: estas tarjetas sirven
de cordón umbilical con antiguas amistades con las que,
a veces, no existe más que este tipo de contacto.
Parte Negativa: hay personas que caen
en la monotonía y todas las tarjetas dicen lo mismo,
es decir, son una fotocopia literaria. ¡Hay que tener imaginación
y personalizar!. Sir Henry Cole puso lo mismo para ahorrar tiempo.
| No es obligatorio mandar tarjetas
de felicitación |
(Sólo tienes la obligación
si has recibido una, por lo que tendrás que responderla)
Las tarjetas se envían
de la siguiente forma:
Se intenta personalizar
el mensaje, o lo que es lo mismo, hay que evitar enviar
felicitaciones impresas.
Se deben escribir a mano,
tanto la postal como el sobre. ¡Nada de ordenadores ni máquina
de escribir!
No se pone remite en el sobre.
Es preferible que la postal
lleve motivos del nacimiento (depende del destinatario)
También hay que
evitar poner nuestro nº de teléfono.
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