En 1909, la cosecha de uvas en la región de Alicante
fue excepcional, por lo que los comerciantes (cosecheros)
se plantearon que hacer con los excedentes, e idearon promocionar
el consumo de doce uvas con las campanadas de fin de año.
La idea original de Alicante se extendió por toda España,
como símbolo de fortuna y buena suerte.
En Italia las campanadas se acompañan con lentejas,
símbolo igualmente de fortuna. Por cada lenteja consumida
se obtendrá una lira venidera. (Se supone que comían
muchas lentejas). |