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Desde no hace
excesivo tiempo, la archiconocida Enciclopedia Britannica ya
se edita en soporte informático (CD ROM y DVD). Con
motivo de la digitalización de la obra
enciclopédica más famosa de nuestros tiempos
veamos un poco la historia y lo último que podemos
encontrar en CD ROM de estos templos del Saber.
El
Saber recopilado
La palabra enciclopedia viene del griego, kyklos
y paidea. Es decir, disciplina circular o
general. Lo que se dice el término enciclopedia no se
populariza hasta el siglo XVIII aunque poco a poco ya
aparecían obras desde siglos atrás que se
hacían llamar enciclopedia (enciclopediae). A fin de
cuentas durante toda la Historia de la Humanidad siempre se
ha tendido a hacer recopilaciones del saber. Sea en forma
temática o en forma total. Así nos encontramos
con obras ejemplares como la Encyclopediae seu orbis
disciplinarum tam sacrarum quam profanarum epistemon
de 1559, la Enzyklopädie de Johan Heinrich
Alsted de 1630, quizás el elemento que
popularizó el término enciclopedia.
Precisamente en el siglo XVII el Saber tuvo una excelente
divulgación y repercusión. De hecho muchas
enciclopedias temáticas alumbraron las mentes de
aquélla época que recibían con buenos
ojos ese conocimiento. Por citar algunos ejemplos no
olvidamos al Grand Dictionnaire Historique de
Moréri, el Dictionnaire des Arts et des
Sciences de Thomas Corneille en 1694 o el
Dictionnaire historique et critique de Pierre
Bayle de 1697. Como se puede observar los franceses eran de
los que mejor recopilaban ese saber.
Un gran intento, británico, de esa
recopilación sapiencial fue el Universal
Dictionary of Arts and Sciences, a cargo de Ephraim
Chambers, que había marcado un punto de
inflexión allá por 1728. Pero la pica en
Flandes llegó de la ilustrada Francia
prerrevolucionaria. Tan ilustrada que el Antiguo
Régimen no sobrevivió a una revolución
que ya se llegó a practicar en los recién
fundados Estados Unidos de América en 1777. Nos
referimos a Diderot y D´Alambert con su conocida
Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné
des sciences, des arts et des métiers,
también conocida como Encyclopédie
française.Este templo del saber estaba
compuesto por diecisiete volúmenes de texto
más otros dedicados a grabados. En definitiva, la
Biblia del movimiento de la Ilustración y uno de los
pilares de la Sabiduría de los últimos
tiempos. Esta obra fue la gran difusora del conocimiento de
su época, lo que no evitó que halagos y
reproches se sucedieran a la vez. Es en este periodo de la
segunda mitad del siglo XVIII cuando aparece también
la otra obra clave del Saber Recopilado, la
Encyclopaedia Britannica (1768).A la
sazón la enciclopedia universal contemporánea
de mayor edad pues aún en nuestros días sigue
en plena actividad. Ya después y con la
lección aprendida aparecieron otras enciclopedias
punteras como la Allgemeine Encyclopädie der
Wissenschaften und Künste (desde 1818) y otras
del siglo XX puestas en el adalid de sus respectivos
países. La Encyclopedia Italiana
(1929-1939) o la Bolshaya Sovietskaya
Entsiklopedia. Y la no menos conocida entre los
españoles Enciclopedia universal ilustrada
europeo-americana editada por Espasa-Calpe desde 1905
y que contaba con setenta volúmenes que
lógicamente se han ido incrementando hasta nuestros
días y con el futuro por delante.
Atrás quedaron los rollos de la Biblioteca de
Alejandría, una forma de control y
recopilación del saber, hasta las formas más
modernas de almacenamiento informático. A mitad de
camino siquiera, encontramos los grueso tomos de
Enciclopedias como las de Espasa, que podía llegar a
superar el centenar de volúmenes, o la antes citada
alemana que llega a tener unos 167 tomos. La razón de
espacio ha sido liberada con los soportes modernos de
almacenamientos de datos. La informática ha aunado
texto, imagen y multimedia en dos milímetros de
grosor. Veamos pues ahora lo que se hace y lo que hay en
España de este Saber, ya comprimido de tal manera que
cabe en un compact disk.
El
Saber ocupa lugar, pero cabe en un
cajón
O eso se desprende de las compañías que
anuncian que su enciclopedia incluye más de cuarenta
tomos en un CD ROM. Ciertamente hay un hecho curioso, el
texto en sí mismo es el elemento que menos espacio
ocupa al ser transformado en un lenguaje informático.
A partir de ahí todo lo que se añada de
multimedia será enriquecer las nociones incluidas en
la obra digital.
Cuando la informática se estandarizó para el
usuario surgió la posibilidad de crear obras de
consulta y divulgación. A fin de cuentas ya se
había producido una revolución previamente
informatizando todos los datos institucionales (Bibliotecas,
Gubernamentales, Privados...). Sólo quedaba que la
informática se generalizase para ofrecer un buen
servicio al usuario. De esta manera se pone a
disposición de la gente informaciones que de otra
manera serían ampulosos libros de consulta. Entre las
grandes transformaciones a CD ROM para usuarios encontramos,
la base de datos judiciales Aranzadi, el Diccionario de la
RAE, bases de datos médicos como la del Hospital
Gregorio Marañón, el Ingenioso Hidalgo Don
Quijote de la Mancha y cantidad de códigos oficiales
preparados en formato digital. En definitiva, la Biblioteca
en casa.
En lo que respecta a enciclopedias generales, pues no hay
que olvidar las temáticas, se encuentran unas pocas
compañías que llevan la batuta en este asunto
en nuestro país. Micronet, Microsoft, Planeta,
Salvat, Larousse, Espasa y Britannica. No obstante vamos a
descartar a Espasa como enciclopedia en CD ROM ya que estos
CDs los dan con su enciclopedia en formato libro, por lo que
se reduce mucho el tipo de usuario en comparación con
las otras mencionadas. Hay que decir también que
Espasa es la editorial que publica todo el material de la
Real Academia Española, incluyendo el Diccionario
antes nombrado en CD ROM.
Bill Gates lo puede todo o casi todo. Para lo cual se
lanzó al mundo de las enciclopedias siendo una,
pionera en esto. Básicamente la Enciclopedia Encarta
lo que hace es adaptarse poco a poco al mundo español
aumentando sus contenidos autóctonos y marcando las
diferencias en el multimedia. Este último punto es el
plato fuerte de Microsoft Encarta. En el aspecto multimedia
nos encontramos con gran cantidad de apoyo gráfico y
de sonido, tanto a nivel educativo como ilustrativo en los
artículos. Tanto es así que desde el principio
Microsoft comercializó aparte su popular Atlas
Encarta, a nuestro juicio, el mejor Atlas en CD ROM del
mercado.
Micronet por otro lado es una compañía
española especializada en enciclopedias
temáticas y de divulgación. Ya mostraron su
buena labor con la elaboración del CD ROM dedicado a
la Historia del Cine y más tarde crearon la
Enciclopedia Universal Micronet. A nivel gráfico esta
enciclopedia está siempre en constante mejora pero en
cuanto a sus contenidos sólo es comparable a la
Britannica. Posee además un buen sistema de
actualización que no requiere irse comprando nuevas
versiones (cosa que sí es necesaria con Encarta).
Aunque hay que decir que una buena conexión a
Internet te soluciona ese handicap con todos los
fabricantes. No nos extenderemos más con Micronet,
para lo cual se puede ver el artículo de nuestras
noticias. Planeta de Agostini se ha afianzado poco a poco en
este sector del sofware. Su Planeta Focus es una
librería multimedia en ocho CD ROM que se apoya en el
papel educativo que pueden tener estas obras. Basado en un
gran entorno 3D y cantidad de apoyos gráficos se
convierte en una buena guía que entra por los
sentidos.
Salvat, otra de las grandes editoras de consulta en formato
papel, no quiso quedarse atrás y publica desde hace
años unas enciclopedias temáticas por
separado. Esta faceta hace que la enciclopedia digital
general Salvat sea algo exigua ya que contamos con las otras
obras temáticas en CD ROM que se venden aparte.
Larousse por su parte aboga más por la
divulgación que por la recopilación de materia
y crea su enciclopedia en CD ROM a medio camino entre la
guía y el diccionario.
Wellington
vuelve de nuevo
Como ya pasó con nuestra Guerra de la Independencia,
los ingleses juegan un papel muy importante en nuestro
suelo. De esta manera desde finales de 1999 se comercializa
la Enciclopedia Britannica en CD ROM para España.
Tres versiones nos llegan, dos en CD ROM (Estándar y
Deluxe) y una en DVD (formato que ya adoptan muchos
fabricantes). La obra Britannica se basa en tocar el
máximo de temas posibles. Esto tiene pros y contras.
Por una lado las entradas que posee son numerosísimas
por lo que pocas preguntas se quedan sin respuesta. Por otro
lado hay entradas que no profundizan mucho. A esto hay sumar
algo aplicable a toda enciclopedia, el país que la
realiza. En este caso el enfoque británico deja de
lado temas muy autóctonos que otras enciclopedias de
equipos españoles sí tocan. No obstante esta
carencia se disimula un poco con la amplitud de entradas. En
el aspecto multimedia viene un gran soporte de imagen en
foto y dibujo, sobre todo orientado a la divulgación
y educación. Entre otras cosas, no le faltan los
famosos circuitos temáticas que guían al
usuario en el mundo científico, artístico,
natural.... apartado que por cierto se está haciendo
inherente a esta clase de software. A su vez esta Britannica
incluye links de conexión, punto a destacar en otras
enciclopedias como la de Micronet, que refuerzan sus
bibliografías de artículos con direcciones
digitales.
Otro aspecto común y que la Enciclopedia Britannica
encabeza es el apartado de las estadísticas. Estas
obras digitales aprovechan para mostrar datos
estadísticos mundiales y locales de hasta el
año anterior. La Enciclopedia Britannica posee su
sección llamada Analyst dedicada exclusivamente a
esto. Se trata de una impresionante base de datos
estadísticos muy a tener en cuenta. Incluyen a todos
los países del mundo con datos que van desde los
generales hasta por apartados dentro de una misma familia
(por ejemplo, dentro de salud podríamos ver cosas
como gasto en hospitales, inversiones farmacéuticas,
etc.). En cualquier caso las estadísticas o
están al día o son antiguas. Para lo cual
está Internet, y esto es aplicable a todas las
enciclopedias.
De esta manera nos puede surgir la pregunta acerca de la
fiabilidad de los contenidos de una enciclopedia. La clave,
usada mucho por Britannica, consiste en contar con
colaboraciones de expertos en el tema. Nadie mejor que ellos
para explicarnos las cosas. A lo largo de la historia muchos
son los renombres que han contribuido a escribir
artículos en esta enciclopedia. En la versión
digital actual se pueden incluso leer algunos
artículos escritos en su día por ilustres de
la Historia (por poner un ejemplo, se cuenta con Lawrence de
Arabia definiendo el término guerrilla).
La fama precede a la Sabiduría y por eso el que se
recopile convierte a las enciclopedias en Alejandrías
de bolsillo. Por eso más dudas surgirán cuando
nos decidamos a comprar una de ellas. Los envoltorios nos
intentarán convencer de que su enciclopedia es, y sin
habernos preguntado, la que necesitamos para nuestras
necesidades. Ante ese impulsivo y convulsivo mercado
sólo nos queda que dar unos consejos para que la
adquisición sea lo que deseamos y necesitamos.
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ENCICLOPEDIA
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ATRIBUTOS
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WEB
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E. BRITANNICA
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Gran capacidad de
entradas.
Incluye diccionario Oxford de inglés.
Grabación en formato Ms Excel
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Distribuida
en España por
Oxford University
Press
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E. UNIVERSAL MICRONET
Edición clásica
2000
(CD ROM/DVD)
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Desarrollo de
artículos.
Gran capacidad de entradas.
Buena actualización.
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MICROSOFT
ENCARTA 2000
(Atlas por separado o juntos con oferta)
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Excelente
capacidad multimedia (gráficos, animaciones,
fotografía 360º...)
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PLANETA
FOCUS MILLENNIUM
(CD ROM /DVD)
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Gran capacidad
multimedia, sobre todo educativa.
Ocho CD ROM.
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PEQUEÑO
LAROUSSE INTERACTIVO
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Diccionario
enciclopédico.
Vinculación del diccionario (léxico)
con Microsoft Word.
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Consejos
para una buena compra
Hay más enciclopedias generales multimedia en el
mercado español pero no son cómo éstas.
A la hora de la verdad hay que plantearse unos
pequeños puntos. Si queremos un producto de este
calibre puede ser bien porque lo usemos para un niño
o bien para nuestro uso. En este último supuesto hay
que decir que profundidad temática alcanzan muy
pocas. Si uno desea saber algo a fondo, lo mejor es que vaya
a una biblioteca. No obstante hay casos como Micronet y
Britannica que son realmente enciclopedias para conocer y no
para ver. Ahí está la diferencia. El avance
tecnológico del entorno multimedia hace que muchos
productos culturales se dejen llevar por el efectismo de una
buena animación, vídeo y otros elementos y se
olviden del contenido que es a fin de cuentas la
información pura. Muchas enciclopedias multimedia
todavía se dejan atrapar por esa red mágica
que asombra a los ojos de cualquiera pero que no te
resuelven demasiado las consultas que uno hace. Eso
sí, estas enciclopedias y sobre todo las
temáticas son un museo gráfico de
fotografías y animaciones, pero hemos de procurar que
sean algo más que eso.
Por tanto, necesitamos estos puntos:
- Profundidad de
contenidos.
- Cuantas más
entradas mejor.
- Mirar qué sistema
de actualizaciones tienen.
- Si incluyen diccionario
mejor.
Si buscamos que estos cuatro
parámetros sean de la mayor calidad posible,
saldremos ganando. El precio es otra cosa, pero lo ponen los
fabricantes. Algunas compañías, como Microsoft
por ejemplo, hacen ofertas a lo largo del año en las
que reducen bastante el precio de sus enciclopedias. Las
actualizaciones pueden ya en muchos casos adquirirse por
Internet. No obstante si nuestra conexión es muy
lenta habrá que mirar otras opciones como el caso de
Micronet que por un buen precio te envían a casa las
actualizaciones o el caso de Microsoft que te descuenta una
cantidad de dinero si eres fiel a su Encarta y les das tu
enciclopedia antigua. Cada compañía tiene sus
cosas, predominando insistimos, el medio de Internet.
Las enciclopedias que aquí comentamos son las mejores
que hay en el mercado español. Otras opciones, por
razones prácticas, se han quedado fuera. No obstante
eso no quita que se mire todo lo que se nos ofrece y lo que
necesitemos y queramos. Recordad nuestro lema: simplemente
elegid y disfrutad.
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